LAS VACUNAS QUE NUNCA SE FUERON
A propósito de las vacunas que llegan al territorio Colombiano, de las que ya se aplicaron y de las que faltan aun por aplicar, es importante hablar también de las vacunas que nunca se fueron, de las que han tenido a la gente bajo el miedo, aquellos que aplican los actores ilegales y que someten a la gente pobre que busca levantarse con sus negocios, las someten a tener que pagar casi por todo.
Pero este problema de las vacunas y las extorciones han ido ganando fuerza con los años, al parecer el dinero fácil a costas del sacrificio de los demás sigue teniendo vigencia, sigue siendo una de las formas que usan los ilegales y también los legales para hacer de las suyas, es así como la población, los comerciantes y demás terminan siendo inyectados, algunos no han resistido las inyecciones al punto de que se han negado a pagar como el caso hace un par de años de un tendero que cansado de ser vacunado decidió no volver a pagar, decidió romper ese circulo, pero los ilegales se salieron al final con la suya, le quitaron la vida por negarse a entregarle a ellos parte del dinero que limpiamente se ganaba este comerciante.
Esta situación de las vacunas pese a tener los últimos años capturas de responsables de esta modalidad delictiva, no ha podido ser erradicada del territorio al punto que este "negocio" como lo ven algunos, como algo jugoso ha llevado a que hasta funcionarios de la policía terminen por practicar esta modalidad, por ejemplo el año pasado fue captura un reconocido policía que hacia parte del cuadrante de la comuna 7, quien se dedicaba a extorsionar para conseguir dinero, según lo puso en evidencia la misma institucionalidad judicial, quienes lograron dictar orden de captura por esta practica.
Pero así como este policía otros no solo han sido vacunadores y extorsionistas, al final algunos han terminado capturados pero otros siguen estando en las calles, es así como quienes tratan de salir adelante con sus negocios siguen sufriendo a razón de esta realidad de vacunación ilegal, pero lo mas triste de toda esta realidad es que quienes tienen el rol de generar garantías de seguridad, mejor algunos de ellos han terminado conectados con estas practicas, entonces al final la comunidad sigue quedando en el medio de todo esto, de todas estas practicas ilegales que siguen fortaleciendo el empobrecimiento al que someten desde todas las orillas a los mas vulnerables, a los mas pobres, a los que intentan salir adelante y sacar adelante a sus familias.
Ahora se seguirán esperando las vacunas contra el covid, mientras todos los días en algún lugar de Buenaventura algún comerciante o vendedor independiente recibe la vacuna que debe pagar para poder mantener sus negocios, para poder conservar la vida que se ve tan amenazada ante vacunas que se aplican de la mano de un arma, son vacunas en las que muchas veces no tienen opción de decidir, solo debes pagar, denunciar o esperar una bala, al final estas terminan siendo las opciones.

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