"LOS NADIE QUE CUESTAN MENOS QUE LAS BALAS QUE LOS MATA"




Todo era paz, hasta que los intereses mezquinos por un territorio nos condenaron a la guerra, por aquí empezaron a llegar personas extrañas que les entregaron a nuestros hijos, hermanos, amigos, sobrinos y demás armas para que en nombre de una guerra por la tierra y por los interés sobre ella emprendieran una guerra que hasta hoy no termina.  Pero no bastaba con la violencia, era necesario deshumanizar la vida, era necesario naturalizar la muerte, era necesario perder toda sensibilidad, pero sobre todo mantener a la gente en la lógica de la justificación, ponernos a todos o al menos a la mayoría a dudar de todo, a justificar las balas que salieran de cualquier pistola, a creer que todo aquel que moría de bala, era porque se lo merecía o lo había buscado, en eso nos hemos convertido, en espectadores de la muerte y allí en nuestra zona de confort seguimos guardando silencio, silencio que solo rompemos cuando cae uno de los nuestros. 

Es lamentable decirlo pero  los que mas han ganado en todo esto son quienes hacen la violencia, quienes la perpetúan y sus aliados, pues no han tenido que esforzarse mucho, pues saben que ante cada hecho la comunidad no se levantara, que ademas de no levantarse justificara cada disparo que puedan recibir sus victimas, esta se ha convertido en la tierra de nadie, o mejor en una tierra condicionada por la violencia, que en lugar de disminuir cambia sus formas, una violencia que se fortalece con la actitud de insensibilidad y ceguera de todo un pueblo. 

Por su parte estas acciones también le han servido de mucho a las autoridades policiales quienes han aprovechado la violencia para nutrirse y obvio no son todos pero si un numero considerable, la policía que debería cuidar, proteger y garantizar la seguridad, se ha ganado la desconfianza de las comunidades pero sobre ha empezado a usar sus fuerzas contra los desarmados, contra las comunidades y cada vez es mas permisiva  y blanda con los delincuentes, pero bueno como no serlo si algunos de sus altos mandos son trabajadores por honorarios de bandas criminales, lo fue el subcomandante capturado el año pasado y seguramente muchos de los policías que conforman los cuadrantes lo podrían ser.

Esta semana que pasó nos refleja lo solo que estamos como comunidad, por una parte unos miembros de la policía que según denuncian personas de la comunidad de Juan 23, sirvieron de escudo para ayudar a escapar a un hombre que habría herido de muerte a un joven de 20 años, pero anterior a esta semana una situación donde aparentemente la policía había cometido abuso de poder en el Barrio Nayita y este sábado 6 de Junio la muerte de una mujer con una bala en la frente, que según cuentan miembros de la comunidad habría resultado impactada luego de una situación presentada en el Barrio Viento Libre donde la comunidad y la policía serian los protagonistas, lo cierto es que mañana seguramente y los otros días el comandante de la policía saldrá a contar los hechos a su manera, saldrá a justificar las acciones de la policía o a limpiarlas, paso esta semana cuando en lugar de asumir una postura de exigir investigación y hablar desde esa lógica, entra a interceder por policías que serán unos delante de el pero otros delante de la comunidad. 

Quizás lo máximo que se pueda esperar es que la policía ofrezca una disculpa, que las autoridades gubernamentales hablen de una investigación, pero al final los muertos terminaran siendo solo una cifra mas, los policías implicados seguro serán trasladados y todo continuara igual, mientras en redes mucha gente seguirá buscando justificar la muerte de la señora porque estaba fuera de casa en medio del toque de queda, porque al parecer lo que mas vale no es la vida. 

Al final es triste decirlo, pero como ya lo manifestaba Eduardo Galeano en uno de sus poemas, nosotros somos "los nadie que cuestan menos que las balas que los mata"

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