NO PARAN LAS BALAS!!

Cuando muere un Bonaverenses, pierde Buenaventura, muere nuestro Distrito, la realidad de la violencia afecta directamente al pueblo, a un pueblo que no ha conocido la paz desde que diversos intereses se concentraron en esta ciudad.

Uno quisiera leer un día que los Bonaverenses decidimos construir un plan conjunto para salvar nuestro territorio, para hacerlo productivo, para trabajar de la mano para que como etnia y como comunidad se logrará salir adelante pero no, pareciera como dice un amigo que la pobreza firmó una alianza con la violencia para ser más efectiva.

Este territorio rico con el 80 % de su gente pobre, está pagando una condena desde hace décadas, no basta con que la mayoría sean pobres, eso parece que no es poco, pues la violencia sigue siendo como la pobreza otra forma de acabar poco a poco con la población, la gente no tiene que lidiar solo con los desafíos de no tener que comer, donde trabajar y en qué ocupar su tiempo libre, sino que en varios momentos de la historia hemos tenido que aprender a esquivar las balas, algo que es triste, duele, porque uno esperaría que así como somos capaces de matarnos entre nosotros pudiéramos ser capaces de abrazarnos para sacar adelante un pueblo que es de todos.

Por otra parte está realidad de años parece poco importar al gobierno nacional, muchos esperamos que con la firma del acuerdo de paz se viniera una realidad desmantelación de los grupos ilegales pero no ha sido así, aquí estamos en medio de un virus tratando de sobrevivir mientras las balas van acabando con otros, mientras la falta de lo básico va condenando a otros, valdría la pena preguntar ¿Cuándo este Distrito será importante para el Gobierno? ¿Cuándo dejará de importar solo el puerto?

Lo cierto es que mientras la pobreza siga siendo igual, mientras el desempleo siga girando en el 63% aproximadamente, será difícil vencer la violencia, sino se generan otras condiciones para el territorio, lamentablemente seguiremos viendo las noticias de nuevos cuerpos que caen en cualquier esquina producto de la violencia.

¿Qué podemos esperar entonces después de superar esta crisis del covid-19?
 ¿tendremos que esperar que sigan cayendo en las esquinas los jóvenes? ¿Tendremos que seguir viendo como, el resultado de ser parte de, termine en un muerto más? 

En este viernes santo, ya no tan santo, ya no tan respetado quisiéramos pedir que Buenaventura reflexione, que logre entender que no es matandonos entre nosotros que logramos avanzar como pueblo, más pierde una ciudad que se mata, le hace la vida más fácil a los que no nos quieren ver avanzar, a los que prefieren vernos muertos.

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